Hubo un jardín (Página de Espuma, 2022) de Valeria Correa Fiz es una maravillosa recopilación de relatos que muestra que, al haber sido expulsado del Jardín del Edén, el ser humano solo desea volver a él aunque sea a través de los recuerdos de la infancia, aunque el pasado no siempre fuese mejor.
Es la primera obra que leo de la autora, y no va a ser la última dada la profundidad de su narrativa. El relato es un género difícil pues con pocas palabras tienes que contar una historia completa, una trama con sus personajes y descripciones y Valeria, es una maestra en este género, pues no solo escribe magistralmente y con gran lirismo y simbolismos, si no que no utiliza ni el suspense ni la sorpresa del giro final.
En la contraportada se dice lo siguiente: El jardín es un espacio racional de orden y cuidados donde la naturaleza es dirigida y el azar, abolido. Atrás quedan la selva oscura o el desierto inhabitable. Los siete cuentos magistrales de Valeria Correa Fiz exploran diferentes momentos de la vida de sus personajes en los que la naturaleza (la propia o la exterior) se desborda: un matadero bajo un diluvio, un invernadero de Eiffel en la pampa, un departamento junto a un cementerio, un hotel de propietarios filonazis, un bar que fue posada de un patriota anticolonialista, el Parque del Retiro de Madrid o el de España frente al río Paraná. El jardín también puede entenderse como el Jardín del Edén que simboliza la posibilidad perdida de beatitud y un estado de perfección al que se trata de regresar porque donde hubo un jardín queda la interrogación. ¿Por qué abandonamos esa acción racional y ordenadora que habilita la vida pacífica? ¿Qué fuerzas oscuras, deseos y violencias nos desbordan e impulsan a perder ese espacio civilizado? ¿El jardín del que fuimos expulsados o del que decidimos exiliarnos es un paraíso perdido o uno a medio construir que nunca terminó de levantarse?
Hubo un jardín se compone de siete relatos, de una belleza inquietante, que van de lo cotidiano y que la escritora debido a la belleza de su escritura los eleva a poesía. En la mayoría de los relatos, el narrador es en primera persona, encarnado en una adolescente que irá creciendo y, sin embargo, no es el mismo personaje en todos los relatos, ya que el hilo que los une es la expulsión del Edén, su adolescencia ya perdida que es revisada a través de momentos que les marcaron.
La acción se desarrolla principalmente en Rosario (Argentina) y alrededores, no en vano la escritora es originaria de allí, y como habitualmente sucede el lector busca algo de la autora en sus textos aunque solo sean sus sueños fantásticos transcritos en un cuento.
Los diálogos están escritos con un lenguaje moderno y coloquial que nos aproxima a la realidad y carácter de los personajes. Personajes, por otra parte, muy bien caracterizados y verosímiles que, en algún momento, he podido identificar en la realidad.
Excedería lo que es una reseña si explicara cada uno de los relatos pero no puedo más que señalar que uno de mis favoritos es Un amor imaginario, una romántica historia de amor entretenida y conmovedora en la que una joven que pone inyecciones a domicilio comienza a contar que le gustan los culos, pero el tema no va por ahí y conforme va hablando se ve la sensibilidad de la joven.
Hubo un jardín es un libro de relatos precioso, lleno de poesía, en una edición cuidada con una portada muy atrayente. La recomiendo no solo para leer sino también para regalar a cualquier amante de la prosa poética.
Valeria Correa Fiz nació en Rosario (Argentina) y, actualmente vive en Madrid. Aunque estudió Derecho y ejerció como abogada, su pasión por la literatura le viene desde la niñez pero no fue conocida como escritora hasta 2015. Ha coordinado clubes de lectura para las librerías norteamericanas Barnes & Noble y del club de lectura de la librería Melting Pot de Milán (Italia). Actualmente coordina el club de lectura del Instituto Cervantes de Milán. Ha impartido talleres de escritura creativa en las ciudades norteamericanas de Miami y Weston. En la actualidad los imparte en el taller de la escritora Clara Obligado (Madrid) y en el Instituto Cervantes de Milán. Escribe regularmente para las revistas digitales Aire nuestro y Los amigos de Cervantes.
Es autora de libros de relatos (La condición humana) y poemarios (El álbum oscuro, El invierno a deshoras, etc.) y ha sido merecedora de varios premios y traducida a idiomas como el inglés, italiano, rumano y hebreo.
Te invitamos a leer otras artículos de Sandra de Oyagüe